Mis libros

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martes, octubre 31, 2017

¿De quién es su útero?

Sobre Nación Vacuna
por Mariana Komiseroff.




Cómo es una presentación no convencional me permitiré un discurrir un poco absurdo.
Los viernes tengo terapia, hoy falté para escribir este texto. Mi psicóloga no me puede ver bien, “no puede ser tierna” diría el narrador de Nación Vacuna. Tenemos que hablar de tu maternidad, es un tema que nunca tocamos, dijo el viernes pasado. Tráeme una definición de madre, ordenó. Falté, pero soy buena alumna. Uso mis subrayados de la novela de Fernanda para aproximar una definición.
Cito:
“Los embarazos son modos de narrar el tiempo. Cada feto, un reloj. A medida que crecen se acelera el final."
“Sé que estos pensamientos no son originales. Tenemos descendencia para que hagan lo que no pudimos. Somos vagos: es más fácil engendrar que vivir. Un hijo es un sustituto que invariablemente rehúsa a la tarea para la que fue concebido. Un traidor.”
Si le llevo esto a mi psicóloga no me va a dar el alta nunca así que hago una lista. Copio los subrayados y anoto mis reflexiones.

1 "La ganadora del Proyecto Vacuna viajará a las M, secundada por dos finalistas. Los treinta infectados las esperan. Nunca los olvidamos, mienten. Hemos logrado una Vacuna que es un escudo de protección masivo. Pero no solo reanimaremos clínicamente a los sobrevivientes. Nuestra cruzada es moral: hace meses que viven sin hembras. Sodomizados, no son un buen ejemplo para la patria. Las seleccionadas vivirán con los héroes en los barracones hasta quedar preñadas. La M resurgirán y de ellas nacerán niños sanos. Gracias a las hembras reconquistaremos el mito de nuestro más preciado pedazo de tierra."
Es mentira que la sexualidad es un descanso del proceso laboral. No existe la libertad sexual, para las mujeres el derecho a la sexualidad es la obligación de tener sexo y disfrutarlo. La subordinación de la sexualidad a la fuerza de trabajo ha supuesto la imposición de la heterosexualidad como único comportamiento sexual aceptable. Sí, algunos de ustedes dirán que esto no es así en estos tiempos de matrimonio igualitario y ley de identidad de género pero yo voy con una mujer de la mano y la gente se da vuelta para mirarnos. La maternidad y la homosexualidad generan muchas preguntas o comentarios incluso más incómodos que los ahora silenciados, ¿para cuándo el hermanito? O les hace falta un bebé.

2 "Frente a mi plato pienso en los hijos bobos que nacerán en las M. El incesto como estrategia demográfica. Bebo de más."
Yo me pregunto: ¿cuál es la diferencia entre producción y reproducción?

3 "La maternidad es una locura pero la prostitución patriótica es un despropósito."
¿Qué dirá mi psicóloga si le llevo estos apuntes? ¿O si le digo que la maternidad, o trabajo reproductivo, dentro de un sistema capitalista es parte del trabajo doméstico gratuito?

4 Respondo el cuestionario para ver si soy una buena candidata para las M.
"¿Está dispuesta a entregar su cuerpo por el interés de La Nación? NO, NI EN PEDO.
¿Jura con gloria morir? NO
¿Qué importancia le atribuye a fornicar por la recuperación de la patria? NINGUNA
¿Sabe nadar? SI, tampoco oh qué bien que nada, pero nado.
¿De quién es su útero? MíO
¿Le molesta ser un eslabón sicalíptico?" NO, ME ENCANTA SEDUCIR, SOY UNA TORTA FEMME.
Si fuera una candidata para el Proyecto Nación Vacuna ¿Cuál sería el veredicto sobre mí de los burócratas de la carne? ¿Me interesa saber si sería candidata para las M o solo sigo queriendo saber si soy una buena madre para el Estado?

5 Escribir esto no para la presentación, ni para Fernanda, sino para no fallarle a mi psicóloga me hace pensar en cómo Freud observó que las contracciones de las histéricas no correspondían a la contracción biológica. El cuerpo hace lo que no tiene que hacer. Si la contracción no es biológica es psicológica, pero que paja la psicología, no? mejor Andre Bretón que en La revolución Surrealista propuso no interpretar a la Histeria como patología sino como medio supremo de expresión. Pensó a las histéricas como cuerpos libres que no respetaron sus principios biológicos. Los cuerpos que se transforman y están en movilidad son cuerpos libres porque si no respetan la anatomía no respetan las convenciones sociales. El cuerpo es cíclico, no hay carne más mutante que la de la mujer, en sentido amplio, CIS y trans.

Soy una militante incansable del aborto legal, pero sigo pensando que en algunos casos la maternidad todavía me resulta un acto revolucionario.
"Voy a engendrar un hijo contra el Estado." Dice el narrador de la novela, yo aunque en diferentes términos discursivos pensé lo mismo cuando decidí parir a los 15 años. Probablemente fracasemos como lo hacen todas las revolucione. El tiempo dirá.

Texto leído en la presentación de Nación Vacuna.
Octubre 2017
Alamut Libros