Fuera de la jaula

Fuera de la jaula

miércoles, julio 08, 2009

Gabriel Báñez se bajó de la realidad






"Las ideas nunca me parecieron muy proteicas, en todo caso son algo así como conceptos terminales, inamovibles. O ideales a los que hay que acceder, como ese medio cielo platónico. No son perfectibles, me parece, sino fósiles a los que por peso histórico se ha terminado por convalidar. Una idea es lo que la piedra pómez a un volcán. Ya fue, se enfrió y solidificó. En cambio los errores, las fallas con respecto a la norma, sí son perfectibles. Por eso me repito escritura, antes que literatura. Es una voz orgánica, tumultuosa, anárquica. Por esas fisuras respira el lenguaje, en esas suturas –siempre fallidas, imperfectas– está la presunta potencia de lo que se escribe. En mi caso, creo que las novelas asoman a consecuencia de seguir esa voz que dice por acá está la cicatriz, el equívoco. Uno sigue las migas de su propia tara y termina por encontrar su propia voz. Cuestión de pertenencia".
Gabriel Báñez.

Murió ayer en La Plata. A los 58 años de haber llegado a este pantano absurdo.