lunes, diciembre 03, 2007

Que no, que no



Ya no es tan sencillo embaucar al pueblo.
Se te ha visto el plumero, mi pana.
Era enorme.
Foto: Metrópolis de Fritz Lang

5 comentarios:

  1. Anónimo1:47 p.m.

    Adhiero este posteo.
    No se puede engañar a todos todo el tiempo.
    Excelente tu blog, soy una visitante cotidiana.
    Saludos!!

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  2. El pueblo sabe mucho decia mi tio Pascual de Yaracuy, un adeco a toda prueba. Celebro que desde aca te opongas a Chavez que no se va aun pero vienen unas navidades gloriosos para Venezuela.

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  3. Dolores, qué bueno saber que nos visitas seguido. Mi blog y yo estamos muy felices.

    Ernesto, después de estar en Venezuela sería imposible no interesarme. Además, no me gustan los embaucadores, ni los demagogos. De cualquier nacionalidad.

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  4. Fernanda, nuevamente gracias por tu voz solidaria.
    Aquí en Venezuela, el contumaz personaje no aguantó por mucho tiempo su ajustado e incómodo disfraz de demócrata (cosa que es comprensible, porque estamos en diciembre y no en febrero), y se lanzó un comentario escatológico sobre triunfo del No, que lo deja desnudo tal cual es.

    En fin, era muy difícil pensar que aquel que no tuvo dignidad en la victoria pudiese tenerla en la derrota.

    Saludos cordiales

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  5. Rafael, tu mensaje apareció hoy. Había quedado enredeado en algún lugar del cibermundo.
    Yo alucino con el personaje en cuestión... Aquí hay una suerte de miopía para mirarlo desde algunos sectores supuestamente críticos en otras cuestiones. Pero supongo que no es más que petrodulzura complaciente. Ganas de disfrazarlo. El tipo es un vendedor de buzones.

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