Fuera de la jaula

Fuera de la jaula

lunes, mayo 31, 2010

200 años de confusión


















Qué festejo raro. En cinco días de fanfarria nadie habló de revolución. Esa palabra cargada de sangre y molestias. El grueso, en cualquiera: entre churros, fitospaez celeste y blanco, Colón macrinizado y patrióticos bracitos agitando banderines de Sancor. La masa se contrae y se agita.

Encuesta al boleo:
- ¿Qué estamos festejando, caballero?
- ¡El Bicentenario de la patria!
- No, a ver la señora de la escarapela de medio metro.
- Los doscientos años de Cristina.
- No, señora. A ver, el nene del tamborcito y los pies planos.
- La patria y la revolución, porque son sinónimos.
- Ay,no, sorry - contradice la niña de billetera jugosa- Para mí la independencia es buena y la revolución, otra cosa.
- La independencia fue seis años después, piba- se encarniza un jubilado- Leé:

ACTA DE LA INDEPENDENCIA DE LAS PROVINCIAS UNIDAS EN SUD-AMERICA

En la benemérita y muy digna Ciudad de San Miguel del Tucumán a nueve días del mes de julio de mil ochocientos dieciséis: terminada la sesión ordinaria, el Congreso de las Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto y sagrado, objeto de la independencia de los Pueblos que lo forman. Era universal, constante y decidido el clamor del territorio entero por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España.


- Ma, la Patria voladora almorzó con Mirta Legrán.
- Callate y seguí remando.


Imagen: Confusión 03, de Rafa Bertone